NIKKI HILL. Concierto Sala But (Madrid) 3 de noviembre 2016

Madrid. Ana Montes.

Si alguien alguna vez dijo que un concierto de Ramoncín es como una ópera de Wagner, yo diré que un concierto de Nikki Hill, en ocasiones, es como una ópera de Bellini: la banda va marcando el ritmo del blues, de manera sencilla, para que Nikki despliegue su torrente de voz, esa voz a ratos suave, a ratos rasgada, luciéndose en todo su esplendor.

Pero no es solo eso… (fuera ya del bel canto) llega un tema de rock  en el que las dos guitarras pugnan entre sí por ser la protagonista. Va subiendo la temperatura y los guitarristas están dándolo todo, se les ve en la cara el esfuerzo y la diversión a la vez, mientras la artista no para de bailar, de marcar el ritmo con sus palmas, animando a todo el público.

Público que desde el minuto 1 está entregado sin condiciones. Muchos repiten con Nikki Hill y eso se nota… Y ella lo sabe, hay una complicidad absoluta con sus seguidores.

Después pasa a un tema soul y toda la sala baila de principio a fin.  Nikki no para, canta, baila, su presencia inunda todo el escenario. Tiene la fuerza de la mismísima Tina Turner. Pero no va de diva, aunque su protagonismo es absoluto, la sensación es de que sea una muchacha más que se divierte en el concierto.

Blues, rock & roll, soul… Y así sucesivamente, durante una hora.

Es verdad que no nos aportan nada que no hayamos escuchado antes, no deja de ser blues de el de siempre, rock y soul de los de siempre, pero también he de decir que esta todo junto en el mismo concierto, crea diversidad, está bien interpretado y hace que los que hemos acudido a verlo nos lo pasemos bomba.

El ritmo se intensifica progresivamente. No podemos dejar de bailar con una gran sonrisa en la cara porque la conexión de la cantante y la banda (los dos guitarristas, el bajista y el batería), y cómo gozan en el escenario se transmite por toda la sala.

Y faltan los bises: Nikki y sus músicos dejan el escenario y vuelven a salir dos veces más con toda la artillería. No hay tregua, el rock & roll se expande por todas partes.

Nikki Hill sigue de gira por España, y a juzgar por cómo se lo pasan, y como les reciben sus fans es posible que vuelvan el año que viene. Así que os recomendamos vehemente que lo apuntéis en vuestra agenda. Buen rollo, diversión y bailoteo asegurado.